Después de la independencia, Bolivia comenzó a construir su propio sistema jurídico. En 1831, se aprobó el primer Código Civil, que regulaba las relaciones entre los ciudadanos, pero no contemplaba específicamente los derechos laborales.
Intentó regular el reclutamiento de peones para la industria de la goma para evitar la esclavitud por deudas.
Se establecieron normas incipientes sobre feriados y el descanso dominical.
Tras la independencia (1825), Bolivia adoptó modelos liberales europeos que ignoraron la realidad indígena y obrera.